El que creyere y fuere bautizado será salvo

El que creyere y fuere bautizado será salvo

El que creyere y fuere bautizado será salvo
En medio de un día soleado y con la presencia de muchas familias  se llevó a cabo este magno evento en la finca Canaán.


El bautismo en las aguas es considerado como   un acto solemne. Significa obedecer un mandato establecido por Jesucristo. Por lo demás, se asume un compromiso con antelación donde se sigue un proceso de formación que concientiza más al cristiano acerca de los mandamientos estipulados  por la palabra de Dios.


Bíblicamente la persona se  debe responsabilizar  de renunciar a todas  aquellas prácticas que el mundo ofrece y cuya connotación tienen relación con lo malo, en otras palabras, con lo que es considerado como pecado. Entonces, se asume la conciencia plena de hacer lo bueno donde se adopta un  estilo de vida ejemplar.


Una vez que la persona se aparta de lo malo lo que busca es agradar a Dios en todos sus actos, y por consiguiente hace lo que es bueno en sociedad. Se dice que es un símbolo y un compromiso para testimonio del cristiano de su fe en el Señor Jesús.


Por otro lado es un símbolo y un  compromiso donde  se recuerda la muerte y resurrección de Cristo, según lo registran  las Sagradas Escrituras.  El apóstol Pablo es enfático en señalar   que debemos: "Considerarnos  muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro". Romanos (6: 11)


Cuando  se  sumerge al creyente  en las aguas bautismales, la Biblia explica que simbólicamente se está asumiendo que se  muere   a todo aquello que tenga una referencia directa  con el pecado y cuando se emerge del fondo se asume que  se está naciendo a una nueva vida.


Se dice que de acuerdo con los frutos, esto es, con  los hechos que manifiesta cotidianamente en su vida social, el cristiano puede ser considerado digno de ser bautizado.  De esta forma las autoridades ministeriales optan por autorizar su inclusión   en dicha ceremonia, de la cual se participa por convicción propia,   sin imposiciones de ninguna índole,  ya  que supone ser un acto sublime para el Señor.


El presidente del Movimiento Misionero Mundial en el ámbito internacional, reverendo Gustavo Martínez,  fue enfático en señalar: "Es el fruto del trabajo mancomunado de las iglesias establecidas en el área metropolitana de la ciudad de Medellín, Colombia. A Dios atribuyo toda la gloria, la honra y un agradecimiento especial por ayudarnos en esta loable labor de evangelización", puntualizó.


Fuente: Elkin Foronda