MINISTERIO DE JÓVENES IGLESIA DEL M.M.M. PLAYÓN - MEDELLÍN

MINISTERIO DE JÓVENES IGLESIA DEL M.M.M. PLAYÓN - MEDELLÍN
Glorificar a Dios es el objetivo principal  de todo ministerio, esto evitará que se convierta en una competencia con otros ministerios, o en un motivo de orgullo o de vanagloria para los que lo presiden.

En el ministerio de jóvenes se busca  hacer la voluntad de Dios desde la temprana edad guiados en todo momento por la que la palabra de   Dios dice:

"Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado". (Efesios. 1:4,6)

"a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén". (Efesios. 3:21).

"Al Dios y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amén". (Filipenses. 4:20).

"al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén". (Judas: 25).

"Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones". (Apocalipsis. 4:11).

"diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén". (Apocalipsis. 7:12).

"Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas". (Isaías. 42:8)

Objetivo del ministerio: Llevar a los jóvenes a los pies de Cristo.

Ser una comunidad de jóvenes cristianos adoradores comprometidos con Dios, que presente el mensaje de Jesucristo y  sirva con sus dones en amor, es el anhelo  principal de este ministerio. Por lo tanto, si no se ganan jóvenes nuevos para Cristo, entonces el ministerio no es un ministerio, sino un club social.

"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu santo". (San Mateo. 28:19).

"Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura".  (San Marcos. 16:15).

"pero recibiréis poder, cuando  haya venido sobre vosotros el Espíritu santo, y me seréis testigos en toda Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra". (Hechos: 1:8).

Edificar las vidas de los jóvenes con principios bíblicos.

El ministerio de Jóvenes al servicio de Dios busca mediante ésta acción, que los jóvenes se formen con  convicciones propias y firmes en la palabra, enseñándoles cómo vivir un cristianismo dinámico y práctico.

"Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia". (1 Corintios. 14:12).

"Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error.

Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo. De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor". (Efesios. 4:14,16).

Llamar a los jóvenes a consagrar su vida al Señor.

Esta es una de las decisiones más importantes para todo  cristiano joven después de aceptar a Cristo. Sólo una vida consagrada permite  saber la voluntad de Dios y servirle, lo que posteriormente producirá   frutos  para el Señor. Si los jóvenes consagran su vida y aprenden a vivir bajo la voluntad de Dios, entonces su futuro estará asegurado.

En el ministerio de  jóvenes se busca  enseñarles a los creyentes  a disfrutar su entrega al Señor de la misma forma como nuestro Señor Jesucristo disfrutaba de la comunicación ininterrumpida con Dios.

"Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente". (Juan: 5:19)

"No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre". (Juan: 5,30).

Hacerlos participes del trabajo de la iglesia.

Por ser parte de la Iglesia local, los jóvenes no deben trabajar independientes de ella sino en conjunto y en pro de ella. Cuando la juventud está involucrada en el trabajo de la iglesia, eso revitaliza y fortalece la obra. Evangelismo, edificación, música y misiones son de las principales áreas de la iglesia donde puede involucrarse a la juventud.

"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,  a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo". (Efesios. 4:11,13).

Enseñarles a que formen relaciones estrechas de amor y amistad con su familia y amigos.

Es vital que en esta etapa de la vida, los jóvenes aprendan a relacionarse y a escoger sabiamente a sus amistades, además de fortalecer la relación con su familia y demás gente que les rodea. De manera que los cambios en su círculo de acción y la influencia recibida en esas relaciones contribuyan a la formación de un carácter cristiano maduro, el cual será de bendición para ellos y para los que los rodean.

"Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.

Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas;

y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos".  (Hechos 2:42,47).

Ayudar a los jóvenes a descubrir y desarrollar sus dones y talentos.

Esto les ayudará a encontrar el propósito de Dios para sus vidas, dado que Dios nos usa de acuerdo a las habilidades y dones que Él nos ha dado. Podrán saber en qué parte del ministerio son más útiles y, podrán desenvolverse en las áreas que proveamos para ello.

Aquí siempre habrá un lugar para ti y todo joven que desee acercarse a la Iglesia, así que te invitamos a que nos visites todos los sábados a las 7p.m. Ven, conoce amigos, escucha la enseñanza de la palabra de Dios y comparte con otros jóvenes actividades que te acerquen más a Dios.

Te esperamos.